Wednesday, August 4, 2021

Delta Dawn

                                 Painting by James Manning, M.D. Used with permission.

Let me tell you, 
I'm just so tired.
Not that you'd care at this point
as terror eclipses what's left of your thoughts,
black saucered eyes wide open
then narrowing, squeezing  
into pinpoint focus
the strangling craving for breath and life
as the invader tube sears your throat so you can
Breathe, dammit, breathe!

Frantic gasp of ragged air
releasing the pent up arrogance
that slithers to the floor
seeping, spreading, poisoning
(though none of that vaccine poison entered your body,
thank you very much)
But I'm so tired ~ did you ever think of me?
My shoes can't avoid the slime, 
can't dodge the venom of the lies as I slog through 
what remains of your deadly ignorance.

Let me tell you,
because I'm just so tired.
Sad and angry, too
as I cradle your head and 
hear your (soon to be) widow sobbing:
In your stupor you declared your right to do as you please.
But you forgot that the air we breathe is a shared gift
and this was never, ever, just about you.

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Delta Dawn

                                  Pintura de James Manning, M.D. Usada con permiso.

Déjame decirte,
estoy tan cansada.
A estas alturas sé que no te importa
porque el terror eclipsa lo que queda de tus pensamientos
tus ojos transformados en platillos negros
fijos, abiertos,
estrechándose, apretando
al foco de puntito
las ansias rezando por el aire y la vida,
mientras el tubo invasor arde tu garganta para que puedas
¡Respira, maldita sea, respira!

Bocanada frenética de aire 
soltando la arrogancia acumulada
que se culebrea al suelo
calándose, moviendo despacio, envenenando,
(aunque no tienes nada de esa vacuna tóxica en tu cuerpo,
verdad?)
Pero estoy tan cansada ~ ¿Jamás pensaste en mí?
Mis zapatos no pueden evitar la baba,
no pueden esquivar el veneno de las mentiras
mientras me esfuerzo por lo que queda
de tu ignorancia mortífera.

Déjame decirte,
porque estoy tan cansada.
Triste y enojada tambien
mientras acarico tu cabeza y
escucho a tu (ya pronto) viuda sollazando:
En tu estupor declaraste tu derecho a hacer lo que quieras.
Pero se te olvidó que el aire que respiramos es un regalo compartido
y esto nunca, jamás ha sido solamente acerca de ti.